miércoles, 10 de marzo de 2010

La letanía del “Señor, ten piedad” (Kyrie eleison)

Se canta después del acto penitencial a no ser que haya formado parte del mismo acto penitencial en su tercera fórmula. Por medio de él, los fieles aclaman al Señor y piden su misericordia. No es un canto primordialmente penitencial (Cfr. IGMR #52).

Cada aclamación se realiza, normalmente, dos veces, pero también cabe un mayor número de veces, según las características de cada lengua, de las exigencias del arte musical o de las circunstancias (el Misal deja en libertad sobre el número de veces).

Piedad (dos veces)

En sus orígenes el Kyrie eleison se hacía después de la liturgia de la palabra como oración de los fieles. Se sabe que la exclamación en griego: Kyrie eleison, era utilizada para las solemnes recepciones de los emperadores o de los generales victoriosos. ¡Si mataron tanta gente en la batalla y ostentan tanto poder… ten entonces piedad de nosotros!

Esta letanía aparece en la Biblia como una de las actitudes de fe más centrales: pedir a Dios su misericordia, porque por nuestra parte sólo podemos ofrecer debilidad y miseria. Es la súplica de tantos enfermos en el Evangelio (Bartimeo, los ciegos, la cananea; cf. Mt 9, 27; 15,22; Mc 10,47), una profesión de fe en la potencia de Cristo y su cercanía misericordiosa.

Cuando entonamos el Señor, ten piedad, le cantamos a Jesús que es infinitamente misericordioso; por lo tanto es una aclamación confiada a Cristo quien se porta con nosotros más como madre que como padre. Aunque este momento incluye la súplica de “Piedad”, es una alabanza, un homenaje a Cristo, vencedor del pecado y de la muerte a quien reconocemos cono el Señor de la Vida y de la Sanidad.

La estructura de la Letanía es la siguiente:

Invocación                                  Letanía

Señor, ten piedad                           Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad                           Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad                           Señor, ten piedad
  1. Características:
El Acto Penitencial se puede realizar en tres formas. En la tercera de éstas el pueblo responde a una invocación efectuada por el sacerdote con una letanía. En este caso la respuesta puede desarrollarse de manera cantada y no hay necesidad de duplicar el momento cantando de nuevo el Piedad. Ejemplo:

Sacerdote: Tu que eres la plenitud de la verdad y de la gracia. Señor, ten piedad 
Asamblea: Señor, ten piedad (puede cantarse)

Sacerdote: Tú que te has hecho pobre para enriquecernos. Cristo ten piedad
Asamblea: Cristo, ten piedad (puede cantarse)

2. Aspectos para tener en cuenta:

♫  No debe haber introducciones largas, un acorde con el ritmo puede ser suficiente para que la asamblea se unifique para cantar.

♫  No debe ser reemplazado por cantos de perdón o penitenciales.

♫  Las melodías deben de ser fáciles de cantar, debido a que es un canto en el que participan todos; melodías complejas limitarían el canto de la asamblea.

  • Cantos recomendados:
  1. Tiempo de Adviento                       Piedad (DRA)              Piedad (Aragües)
  2. Tiempo de Navidad                        Piedad (A. Marín)
  3. Tiempo de Cuaresma                     Piedad (Palazón)         Piedad (Gabaraín)
  4. Tiempo de Pascua                          Piedad (A. Marín)
  5. Tiempo Ordinario                           Piedad (W. Pino Pbro. - A. Marín)

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